Muerte y vida

Jun 17

La moto hipócrita

El escritor futurista H.G. Wells tiene una cita famosa: “Cuando veo un adulto en una bicicleta, no pierdo la esperanza por la raza humana.” Si estuviera en Bogotá hoy, juro que diría que cuando ve un adulto en uno de esos vehículos llamados “ciclomotor” comienza a perder toda esa esperanza. Cuando yo los veo, me acuerdo de los estudiantes que se copiaban durante el examen y de los que hacían plagio en sus tesis. Digo esto porque todos ellos comparten una característica: son unos hipócritas, lo tienen claro, no les importa pero a la larga son quienes salen perdiendo.

El ciclomotor es un vehículo de dos ruedas con propulsión de motor de combustión interna de dos tiempos que genera emisiones en la vía. Según el Código de Tránsito es una motocicleta (“Vehículo automotor de dos ruedas en línea”), y según el código de Policía (artículo 100), no puede transitar por la CicloRuta. Esto no sólo es totalmente claro en la legislación sino que lo saben todos los que conducen esta moto hipócrita por la CicloRuta (incluso me lo han admitido cuando les pregunto).

Más allá de lo estrictamente legal, estos engendros le hacen trampa a la esencia de una bicicleta y la CicloRuta, que están diseñadas para mejorar la salud de los usuarios (dado que se debe hacer ejercicio para llegar a sus destinos) y empeoran la salud de los legítimos usuarios de la CicloRuta: el ciclomotor contamina en vía y deja a los usuarios cercanos de bicicleta en medio de una humareda al pasar a su lado. Como si fuese poco, el fabricante de la moto hipócrita declara orgullosamente que desarrolla una velocidad “Entre 45 km/h y 50 km/h” para luego pasar a afirmar que si el peso del ciclista es menor de 85 kilogramos, “la velocidad tope puede incrementar.” Con un peso de 29 kilogramos y frenos V-brake diseñados para bicicletas sin motor y de 10-15 kilogramos, el ciclomotor constituye el mayor riesgo existente en la historia de los vehículos a motor desde el  Chevrolet Corvair, tanto para sus conductores como para sus víctimas.

Para terminar, en Chile han dejado de vender este vehículo porque su vida útil es de aproximadamente un año, y los comercializadores se dieron cuenta de que no solamente era una moto barata y pésimamente diseñada, sino que era la peor opción para un cliente en busca de un vehículo. Es decir, si después de un año su moto chiviada no sirve de nada, ¿para qué van a querer comprar otra? De hecho la tienen que dejar de usar porque se convierte en un yunque con motor difunto, uno de esos aparatos que en 20 años tendrán solamente en museos de “cosas extrañas de la historia”.

Mientras tanto, y no obstante las obvias razones para frenar su uso, las asociaciones gremiales se jactan de que ese producto no ha salido del mercado, y la Secretaría de Movilidad se queja de que la legislación actual no les permite inmovilizar estos vehículos, mientras que los usuarios de bicicletas reales sufren por el paso de gordos en chaquetas de cuero con motos disfrazadas de bicicletas. En resumen, un lobo disfrazado de oveja.

Jan 22

“There are two ways of thinking about death: the way of our technological civilization, which denies death and refuses to talk about it; and the way of traditional civilizations, which is not a denial but a recognition of the impossibility of thinking about it directly or for very long because death is too close and too much a part of daily life” — Philippe Ariès, The Hour of Our Death, p. 22

“Dying in an interesting way is just as important as living” — Piet Oudolf (Planting designer for the High Line)

Jan 03

“Perdona por el curioso papel y el sobre, disculpa la porquería de bolígrafo. Por la razón que sea, en París las habitaciones de hotel no están provistas de máquina de escribir” —

Paul Auster a J.M. Coetzee, 10 de enero de 2009 (!)

(Aquí y Ahora: Cartas 2008-2011).

Sep 28

Un alfabeto indio

(esto es en gran parte ficción)

Kundera tiene un libro en el que habla de una reunión de franceses que piden que traduzcan una conferencia en inglés a su idioma. Los organizadores consiguen un traductor, y cuando comienza su trabajo todos los participantes lo corrigen porque está traduciendo mal.

Estoy en exactamente en esa situación, pero en India, sino que están corrigiendo una serie de presentaciones y no la forma como hablamos inglés o Hindi (no, no hablo Hindi). Gracias a Dios, cuando yo doy presentaciones no son capaces / les da vergüenza corregirme (o de pronto estoy diciendo las cosas bien?). Pero cuando un compatriota Indio les da una presentación, ellos lo detienen en cada diapositiva y le dicen “no, A está incompleto, usted debería decir B”. Acto seguido, el Indio regañado explica durante varios minutos que eso sí lo tiene en su presentación, pero que no está en la diapositiva 1 (donde habla de A) sino en la diapositiva 2 (donde habla de B), y ruega que le dejen avanzar para poder presentar B. Incluso, el ahora sudoroso conferencista Indio ofrece que, si le dejaran proceder aún más y llegar a la diapositiva 3, podría presentar C, y así sucesivamente hasta llegar a Z y terminar su presentación.

Esto genera una gran discusión. Por qué habla de A en la diapositiva 1 y después de B en la diapositiva 2, y por qué no más bien habla de A y B en la diapositiva 1. De hecho, para qué hablar de A, después B, y después C, cuando C es algo increíblemente importante y deberían haber comenzado desde C. “Además”, dice uno, “si comenzamos con C avanzamos más pronto y cuando lleguemos a Z podemos comer galletas”. Todos asienten y hay un momento de comentarios en bajo volumen.

Se para uno de los presentadores y dice “no, no nooo” (mueve las manos enérgicamente al unísono con su cabeza, la cual se mueve como esos perritos de los taxis). Toma un marcador, se acerca al tablero que está al lado de la proyección, y escribe A, y comienza a descomponer en gran detalle el tema.

El tiempo para esa sesión se acaba, y no hemos podido avanzar más allá de la diapositiva 2 (queríamos mostrar B en la pantalla para disipar algunos miedos, pero no sirvió). Y así sucesivamente con cada presentación. Viajé 23 horas en 4 aviones para esto.

¿Alguien sabe cuál es ese libro de Kundera? Creo que es La Inmortalidad.

(foto por Vedant Goyal)

Sep 18

La bicicleta y la lentitud

Unicycles

La bicicleta y la lentitud

Este post se basa en una presentación durante la semana de la bicicleta de Bogotá, en Septiembre 30 de 2011. La versión “PowerPoint” está disponible en www.despacio.org (busquen!)

1       La percepción de la velocidad

La velocidad es algo complicado de definir. Según la física es una unidad de distancia sobre tiempo. Aunque a través de la historia ha sido difícil definir qué es veloz y qué es lento. Para la muestra tres citas de diferentes momentos históricos:

 “La bicicleta era cerca de cuatro veces más rápida que caminar y se publicaron avisos sobre la posibilidad de sufrir de “cara de bicicleta” por moverse contra el viento a esas altas velocidades (Kern, 1983)

“Los ferrocarriles son halados a la enorme velocidad de 20 km/h por ‘motores’… El Todopoderoso seguramente nunca buscó que la gente viajar a esa velocidad” – Atribuida a Martin Van Buren (Gobierno de Nueva York)

“Declaramos que el esplendor del mundo se ha enriquecido por una nueva belleza: la belleza de la velocidad. Un automóvil en carrera con su capó adornado por grandes tubos como serpientes y un aliento explosivo… un carro que parece correr con fuego de metralleta, es más bello que la Victoria de Samotrace”. (Marinetti, Manifesto Futurista, 1909)

Con esto, solamente podemos afirmar que cada época tiene una percepción determinada de lo que puede definirse como “alta velocidad”, y algo específico que se puede determinar como “velocidad apropiada”. Por último, existen diferentes percepciones de lo que sería ir “despacio” y, además, esto varía según el contexto.

2       De lo estático a lo hipermóvil

Un segundo tema que uno debe definir es la definición de lo móvil, y más allá qué quiere decir “hipermóvil”. Según lo visto antes, tal vez también se podría decir qué lo hipermóvil es aquello que está muy por encima de la movilidad normal de los seres humanos. Nuevamente es difícil definir qué es ser hipermóvil. Pero la pregunta más importante en realidad es ¿en qué momento se vuelve algo malo la velocidad? Es decir, a partir de qué velocidad estamos haciendo algo perjudicial? Esto también nos puede plantear interrogantes que no son tan absolutistas como los que se han propuesto en la Historia sobre ir rápido o ser veloz (y andar despacio!)

3       La bicicleta y la velocidad

2 niñas

 La bicicleta es, antes que nada, un sinónimo de libertad. Incluso desde que la bicicleta de pedales, cadena y ruedas iguales existe se ha asociado directamente con una libertad total en comparación con otros modos de transporte. Y hoy en día podemos decirlo con más fuerza, pues significa libertad de congestión, de esperas, e incluso de estrés y de costos. Se ha vuelto un símbolo de quienes astutamente la han escogido como modo de transporte para demostrar que no se necesita tanto para ser eficiente y frugal, solo una bicicleta.

Dia sin carro?

Pero la bicicleta también se ha asociado a la velocidad. La visión autocéntrica ve a una bicicleta como un vehículo “más lento” que los demás (es decir, que los automóviles), pero en realidad esto es solamente cierto en condiciones que no se dan muy a menudo. Pero en general, la bicicleta es uno de esos modos de transporte que, aunque parecieran lentos, son más rápidos que casi todos los demás modos de transporte – y eso lo han demostrado repetidas veces en las carreras de bici vs carro vs bus en muchas ciudades.

23 horas en Utrecht

Pero algunos llevan esta visión de la bicicleta como modo veloz a un extremo: he ahí que vemos el problema de comprender la velocidad como un fin último, y no saber moderar nuestra velocidad para que sea apropiada: quien anda en bicicleta sabe que puede ir a unas velocidades muy altas, incluso comparables con las que pueden alcanzar otros modos en vía libre. Pero al intentar ser Fittipaldi en la vía generan muchos problemas que deberían evitarse al máximo.

Uno de esos problemas es generar un problema de “la bicicleta vs el peatón”, que se ve principalmente en algunos ciclistas principiantes (e incluso algunos que andan hace varios años) que sienten que la vía es para ellos (en las bicicletas) y que los peatones son “un estorbo”. Este problema se ve de vez en cuando y hay que evitarlo al máximo, pues representa el mismo conflicto que hemos visto entre automóviles y bicicletas, es decir:

-          Se asume que el modo más fuerte es el que tiene la vía (y es en realidad totalmente lo contrario)

-          Constituye un insulto al modo más débil, pues se le quita del camino con uso excesivo de la fuerza

-          Genera una condición de inequidad en el uso del espacio urbano, por esos mismos factores

-          Se repite la situación de fuerte vs débil que los ciclistas odian tener con los automóviles.

Retro in Frankfurt

Esta es, entonces, una de esas situaciones donde la velocidad se malinterpreta y se utiliza como arma, más que como herramienta. Ante esto, sí hay soluciones y son muy claras: bajar la velocidad, respetar a los otros modos, y ser elegantes o cool. Es decir, para andar en bicicleta no hay que ir a toda velocidad, ni hay por qué tratar de establecer relaciones de superioridad e inferioridad. Simplemente hay que andar. Además, una velocidad moderada entre 15 y 20 km/h es suficiente para llegar en un tiempo normal (máximo 30 minutos) a una distancia considerable (más de 7 kms, que es un viaje promedio en muchas ciudades).

4       Reflexiones

Para terminar, necesitamos llegar a algunos acuerdos entre nosotros como usuarios de la bicicleta:

-          No vamos en una carrera (para eso hay que vestirse de Spiderman y salir en una bicicleta que parezca un zancudo a una montaña)

-          Vamos simplemente en un viaje común y corriente a nuestro estudio o trabajo

-          Tenemos la fortuna de andar en un vehículo que nos permite gozar, andar más rápido que los demás pero a una velocidad con la que podemos ver el entorno (si queremos)

-          Debemos respetar a los otros usuarios de la vía o del espacio urbano en general, particularmente a los peatones.

-          Dejemos el afán: de todas formas vamos a llegar antes que los que van en automóvil y en cualquier caso vamos a hacer ejercicio si vamos pedaleando. No hay por qué buscar récords.

Guangzhou - visit

Aug 13

Oro para las bicicletas

(publicado en: http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/otroscolumnistas/oro-para-las-bicicletas-carlosfelipe-pardo-columnista-el-tiempo_12120886-4 )

Ganó Mariana Pajón. La persona que llegó a los Olímpicos con todos los ojos encima porque sabíamos que iba a ganar lo logró. En menos de 38 segundos terminó la pista que generó más gritos que muchos partidos de futbol juntos, y los seguirá generando por los próximos cuatro años.

Colombia ganó ocho medallas olímpicas, tres de las cuales fueron por gente montada en una bicicleta, de oro, plata y bronce. Lo lograron porque la bicicleta es parte de los colombianos desde 1951 cuando fue la primera Vuelta a Colombia (la bicicleta como deporte), y más aún desde 1974 cuando se hizo el primer ensayo de Ciclovía dominical (la bicicleta como recreación), y finalmente cuando se comenzaron a construir ciclorrutas en 1998 (la bicicleta reconocida como transporte, aunque hacía rato ya lo era).

Pero el  apoyo a las bicicletas en el país dista de ser el que todos los usuarios de ese vehículo querríamos que fuera. A diferencia de los carros, que con cada TLC ganan reducciones de aranceles a 0%, las bicicletas importadas deben pagar 15% de aranceles y 16% de IVA. Además, no existe apoyo alguno a la industria de bicicletas del país, y con pocas excepciones (como GW, la marca que usaron los ciclistas colombianos en los Olímpicos), no estamos a la par de industrias como la de Brasil, y mucho menos China o Taiwan. Varios de los competidores tienen que endeudarse y trabajar como endemoniados para poder llegar a eventos mundiales y la comparación del apoyo financiero a otros deportes que no tienen una sola medalla olímpica es demasiado odiosa para presentarla aquí.

Y para andar en bicicleta en las ciudades de Colombia, tal vez hay que entrenar más duro que para los olímpicos: donde hay ciclorrutas, hay huecos, postes en medio y desconexiones entre ellas que hacen imposible un viaje continuo. Además, la guerra que nos tienen armada los automóviles en los cruces es peor que la existente en el partidor que vimos el viernes con los competidores de BMX.

Quienes andamos en bicicleta por deporte, recreación o transporte le estamos dando muchas cosas al país (además de medallas, salud y descontaminación), y recibimos muy poco en comparación con lo que reciben otros deportes, actividades recreativas y medios de transporte. Que sea este el momento para que los gobiernos nacional y municipal se pongan las pilas para generar por su parte ese apoyo que nos merecemos.

Necesitamos más apoyo a la industria nacional de bicicletas para tener mejor producción. También es indispensable garantizar mejores condiciones arancelarias y fiscales para la importación de bicicletas al país. Por último, es crucial que se le dé la prioridad principal a la bicicleta por encima de los demás vehículos en las calles, tanto en el diseño de las vías como en la señalización horizontal y vertical.

Los demás daremos de nuestra parte para usar la bicicleta más y de manera responsable y segura, y para respetar a quien circula en ella por las calles. Qué hizo usted después de ver a Pajón ganar? Yo me monté a mi bicicleta para volver a mi oficina, como todos los días.

Jun 13

Pico y placa: o el sudoku de la movilidad (incluye soluciones al pico y placa!)


(sí, al final digo qué va a pasar con el pico y placa y qué debe hacer usted, señor conductor. Pero solo al final)

(Para quienes llegan aquí sin saber el reciente cambio de pico y placa, vean todos los detalles en http://www.eltiempo.com/Multimedia/especiales/esp_video/picoyplaca/ )

El Sudoku es un juego de increíble popularidad, que yo definiría como un triqui relativamente sofisticado. Consiste en sumar números en diferentes direcciones y que, según unas reglas que me da pereza explicar, deben siempre sumar lo mismo en todas las direcciones (o algo así, pero ya entienden la idea). Es tan popular que incluso venden libros enteros llenos de sudokus, impresos en el papel periódico más chimbo posible y encuadernados con colbón de quinta y por cifras míseras, todo por razones que expondré abajo). Es utilizado generalmente en salas de espera (de consultorios, aeropuertos, en aviones, bancos, etc) y en cualquier situación en la que no sea necesario invertir un nivel de conciencia considerable pues uno debe estar pendiente (de que salga su numerito o que llamen su nombre).

Lo que es peor, mucha gente se jacta de ser “el genio de los sudokus”. La frase “uy, yo le hago cualquier sudoku de una” la he oído más de una vez, cuando en realidad deberían más bien admitir, con vergüenza, que han sido raptados más de una vez en ese juego inútil. En realidad, la esencia de Sudoku está en jugar lo suficiente hasta tener el algoritmo básico de resolución del juego en general, y de ahí se aplica sin mucho nivel de conciencia en todas las siguientes veces que se juega.

Ante esto, uno debería promover, por ejemplo, que la gente dejara de jugar juegos inútiles y, más bien, dedicara ese preciado “tiempo perdido” de la espera en el consultorio a leer Momo, El Principito o incluso Dr Jekyll y Mr Hyde (tres libros muy breves que son fundamentales para entender el mundo). Sí la gente leyera libros como esos en lugar de jugar sudoku, estaríamos en un mundo mucho mejor. En resumen, sudoku no nos deja pensar en lo importante por estar pensando en lo inutil. Solo nos ha recordado cómo sumar números un poquito más rápido, pero no nos ha ayudado a resolver ninguna incógnita significativa de nuestras vidas más allá de cómo invertir los minutos antes de una cita.

Lo mismo pasa con el pico y placa: es un juego inútil de los gobernantes que nos ha puesto a todos a pensar en diferentes permutaciones numéricas, incluso cuando no nos compete. Es otro triqui sofisticado que implica mover números y horarios, y evaluar los efectos que puedan tener sobre una proporción reducida de la población de la ciudad. Y lo peor de todo es que absolutamente toda la ciudad (incluyendo los que nunca usan carro) están embebidos en entender esas permutaciones, imaginarse “lo que yo haría…”.

El pico y placa no es nuevo en Bogotá, ni mucho menos en el mundo. Ya lo tienen en México, Santiago y Sao Paulo hace décadas, y en ninguna ciudad ha resuelto la congestión. Más importante aún: en ninguna ciudad donde funciona bien el transporte se han planteado restricciones de ese tipo, y exactamente en las ciudades donde se ha aplicado alguna variante del pico y placa es donde no generan soluciones reales de movilidad. De otra parte, las soluciones a la congestión ya se conocen hace décadas, y todas implican  instrumentos económicos y mejoramiento del transporte público, y las dos cosas al mismo tiempo.

Entonces, ¿para qué nos seguimos desgastando con entender qué hacer con pico y placa, cuando la solución real es olvidar el pico y placa y resolver todas las demás cosas que andan mal en la ciudad? Una lista:
- Tenemos incremento en los accidentes y muertes de tránsito, y el alcalde no ha dicho cómo quiere reducir esas muertes (esto, salvar vidas, amerita más tiempo que reducir tiempo de viaje, diría yo).
- Tenemos un “sistema integrado” que empieza SIN ser integrado tarifariamente, y todas las experiencias de este tipo demuestran que empezar así implica varios años de ajustes hasta por fin tener una tarifa realmente integrada. No nos han dicho cómo se va a resolver eso.
- Tenemos un incremento de compra de motos (y efectos relacionados en inseguridad) cuyas soluciones nadie nos ha presentado.
- Tenemos unas ciclorrutas que no han sido mantenidas en los últimos 4 años, y no hemos visto el presupuesto detallado de cómo lo van a resolver.
- Y, para los que solo piensan en eso, tenemos vías llenas de huecos y no tenemos plata para pagar el arreglo ni un esquema de mantenimiento preventivo en marcha. Cómo se va a financiar eso?
Dos cosas que me impresionan es que quienes no tienen carro (o no lo usan, como yo) están obsesionados con entender el pico y placa, y muchos hicieron fila hoy para recoger el periódico gratuito ADN solamente para leer qué va a pasar con pico y placa, cuando eso realmente no les afecta. Incluso los ciclistas me escriben a preguntarme qué pienso… y a nosotros ¿qué nos importa? Si vamos en bicicleta!

Todo esto para decir que en transporte urbano en Bogotá tenemos que dejar de hacer sudokus y empezar a leer Momo (para entender el tiempo), el Principito (para imaginar nuevas soluciones) y Dr Jekyll y Mr Hyde (para entender las dos caras de un mismo problema). Necesitamos pensar, entre todos, cómo resolver la movilidad y cómo ponemos de nuestra parte. Entender una permutación numérica no resuelve nada, ni nos genera ningun beneficio de largo plazo. Olvídense del pico y placa.

Bueno, pero prometí dar predicciones y soluciones, entonces aquí van:

¿Qué va a pasar? El trancón va a estar un poquito menos grave las primeras cuatro semanas, pero después igual. El pico y placa va a reducir los precios de los carros, y va a haber una reacción inmediata (desde ayer, incluso) de muchos que quieren cambiar su carro porque “la placa es impar/par como la del otro que tengo”, y otros más astutos buscarán conseguir cambiar de registro y así de placa (no se puede, no insistan).

¿Qué hay que hacer? Si usted tiene dos carros con placas pares (o impares), venda su carro hoy y espere a Agosto para comprar el nuevo  porque le va a salir muucho más barato. En cualquier caso, ya está tarde porque muchos cayeron en cuenta que así va a ser la cosa.

¿Qué me encantaría que hicieran? Si usted es más inteligente que los demás, caiga en cuenta que es ridículo seguir pensando en pico y placa, y ensaye otros modos de transporte (bicicleta, caminar, transmi) por lo menos uno o dos días a la semana.

¿Qué debe hacer la Administración Distrital? Dejar de jugar Sudoku y resolver los problemas reales del transporte de Bogotá. El pico y placa es lo de menos, así sume y reste votos y puntos en encuestas.

Apr 29

Entrevistado para Publimetro (Bogotá) -

Me pidieron que explicara un poco mejor la opinión que dí a Petro sobre las ciclorrutas pintadas… he aquí el resultado.

Apr 24

Publicado en Distintas Latitudes! -

Este es un artículo explicando un poco más lo de vivir despacio.