Publicado: Safestreets "On Slow(er) Transport"
Hace mucho tiempo había escrito un borrador de este post que ahora me publican en SafeStreets.
Hace mucho tiempo había escrito un borrador de este post que ahora me publican en SafeStreets.
Es maravilloso como toda la lora que echan las ciencias sociales a veces nos demuestran que no todo lo que hemos leído en esos libros es en vano… bueno, al grano:
La Séptima, la gran avenida de Bogotá, la intocablísima Calle Real que se le han dado más propiedades y bondades que a todos los elemenos de la tabla periódica, ahora es víctima (o beneficiaria?) de un proyecto de artes visuales, y de experimentación en movilidad virtual - todo lo explico en su debido momento, tranquilos. Hay dos cosas malas en esto que voy a presentar: lo primero es que todos estos proyectos y experimentos han costado mucha plata, y lo segundo es que no han mejorado la calidad de vida de nadie (más allá de quienes trabajaron en los proyectos, porque ganaron algo de plata).
Ahora sí me explico: Esta historia comienza en el 2007, cuando se debían firmar los estudios para comenzar la construcción de una troncal de TransMilenio por la Séptima. Los diseños estaban listos e implicaban la construcción de un “Full BRT” (un TransMilenio completo, con ciclorrutas y andenes etc etc), pero por alguna razón no se firmó el contrato para empezar las obras… una vez comenzó su “mandato” Samuel Moreno Rojas, dijo que eso se iba a replantear.
Y sí, se replanteó. Y aquí viene el primer ejercicio de imaginación visual que nos planteó la Alcaldía (yo sé que es inaguantable, pero les ruego que lo vean hasta el final):
Bienvenidos al TransMilenio light por la Séptima…con todos sus aspectos positivos y grandes soluciones. Un primer bonito (pero errado) ejercicio de imaginación sobre cómo hacer un proyecto de transporte masivo por esta gran avenida. Y con camiseta tipo polo y todo.
Alrededor del mismo tiempo, la Alcaldía de Bogotá nos presentaba otro proyecto (este no es para la Séptima, pero sí para el corredor oriental - gracias a @camilourbano por la corrección):
Yo tuve la oportunidad de ver este video en su lanzamiento, en un Foro gigantesco donde Samuel Moreno lo presentó ante unos cuantos cientos de ciudadanos. Al final dio un espacio para aplausos, pero nadie aplaudió, y se veía a Samuel algo molesto (“por qué no aplaudieron?? Ese era el plan!!! Con mi pequeña explosión y todo!!” pudo haber pensado… nunca lo sabremos) - el video original tenía una explosión al final, pero eso al parecer lo editaron porque “no gustó”.
Ese video sí que lo pusieron en todas partes. Incluso estuvo algunas semanas en una pantalla gigante en el Centro Comercial Retiro- después esa pantalla gigante la cambiaron por una vitrina de mostrar carros que aún está ahí.
Pero no es todo. Hace unas semanas, justo antes de terminarse el “mandato” 2008-2011 (no sé a quién atribuírselo, si a Samuel, a Clara o a alguien más…), salió oootro video! Véanlo:
Este video sí es interesante: no habla nadie, solo nos dicen que esto es lo que necesita Bogotá. Sin un estudio completo, ya hicieron un video para que la gente abra la boca y diga “uuuyyyy, esos treeeeeneees”.
Este post ya lo había publicado, cuando minutos después @cyclechicbogota me mandó un cuarto video que me hizo editar mi entrada de inmediato, aunque sea una propuesta para la Caracas. Véanlo aquí:
(este video tiene además el “added value” de los ruiditos esos de “estamos en el futuro, pipiripipirip” cuando salen las letras… no entiendo por qué es eso, esque los computadores suenan así cuando se teclea algo?).
Tengo que ponerme a la tarea de saber cuánto nos costaron estos cuatro videos que nos muestran dos posibles destinos de la Séptima y un posible destino del Metro de Bogotá, sin un solo resultado palpable después de cuatro años (quien me quiera ayudar es bienvenido!). Aunque en realidad no sé si el cuarto video fue pagado por el Distrito…
Pero sí me queda clara una cosa: en Bogotá sí saben hacer videos y renders, y definitivamente tenemos una movilidad virtual del carajo.
Me pidieron en El Espectador que diera mi opinión sobre la política de Petro en el tema de bicicletas y transporte en general. He ahí mi respuesta (con foto y todo!)
Escribo esto con la intención de mejorar el sistema BiciBog, y para evitar que caiga en los mismos errores que han caído muchos sistemas en el mundo. Quienes leen esto tal vez ya hayan leído alguno de los siguientes textos que escribí (o conocen lo que he hecho):
- Un estudio de 70+ páginas sobre sistemas de bicicleta pública en el mundo (haga clic aquí).
Y, por si les llega a abrir el link, les dejo también la página de la Secretaría de Movilidad donde describen (de manera relativamente escueta) el sistema de bicicletas públicas BiciBog en el que se han invertido más de 160 millones en los úlitmos 6 meses, sin un solo informe. Click aquí. A mí no me abre esa página desde hoy al mediodía, parece que están actualizándola (mi programa me dice “Tiempo de espera agotado al leer encabezado de respuesta”). Si alguien quiere ver una versión en caché de google de esta página cuando funcionaba, haga clic aquí. Por lo pronto, la única información que hay sobre Bicicletas Públicas todavía publicada en esa página es esta (donde dice que la prueba se terminaría el 4 de noviembre…).
Ahora sí mi análisis. Comienzo por describir la situación en que conocí sobre la prueba piloto: me entregaron el volante que muestro abajo (no es un dramatizado, es el papel escaneado de lo que me entregaron los muchachos de Ola Naranja en la calle, tal cual la fotocopia que recibí).

Para quienes alcancen a leer, ahí dan algunas instrucciones y describen de manera breve cómo funcionará el sistema (mi análisis de estas reglas que plantean más adelante).
Lo que sigue es entonces fruto de mi visita al sistema BiciBog en la mañana del 1 de noviembre como observador. Con esto, reitero, busco mejorar el sistema, sugerir mejorías y presentar evidencias de cómo este sistema no está funcionando como debería y podría funcionar de otra manera. No quiero con esto criticar sin fin, quiero más bien criticar proponiendo soluciones.
Antes de todo esto, hay que aclarar que en la noche del 31 de octubre a las 6pm, la Secretaría de Movilidad envió un correo electrónico a sus contactos de prensa diciéndoles que “Por motivos de fuerza mayor, la actividad que se tenía programada para mañana martes 1 de noviembre queda cancelada. Anunciaremos nuevas fecha una vez se superen los inconvenientes. Gracias como siempre por su valiosa comprensión”. No había más explicaciones en todo el correo, y esa misma noche muchas personas creyeron que se había cancelado la prueba piloto. Yo entendí que lo que se había cancelado era la rueda de prensa, pero que la prueba piloto sí se iba a hacer.
Para llegar bien informado este 1 de noviembre a conocer la operación del sistema y registrarme como me lo indicaba el volante en fotocopia, busqué por todas partes (página de la Secretaría de Movilidad, Línea 195, etc etc) algo que pudiese darme mayor información sobre el “BiciBog”: cuántas bicicletas habría? cuántas estaciones en total? Cuánto iba a costar? Qué días estaría disponible el sistema. Las personas de la Ola Naranja, quienes yo aprecio mucho y creo que hacen una labor increíble en una ciudad muy difícil, no tenían mucha información detallada y no pude saber realmente cómo iba a funcionar el sistema. En la línea 195 no sabían de qué estaba hablando (aún no lo saben) y en la página de la Secretaría de Movilidad había la misma información que siempre. Además, en la Secretaría de Movilidad no existe disponibilidad de ningún informe que describa la operación del sistema, ni que presente las opciones de operación o financiación y modelo de negocio, nada. Me faltaban datos! Por eso mi intención de conocer el sistema de primera mano se reforzó aún más.
Debo aclarar también qué es lo que yo entiendo por una prueba piloto de un sistema de bicicletas públicas: mi intento de definición sería: “una prueba de un sistema donde se implementa en un área restringida pero con todas las características de estaciones, bicicletas y forma de operación, para hacer ajustes y lanzar un sistema completo”. Al parecer y según lo que he visto por varias fuentes, la definición preferida sería algo así como “una prueba donde se utiliza una forma excesivamente simplificada de un sistema para saber si, en esa forma simple, funciona o no.” Creo que mi definición podría ser más acorde con la realidad.
Llegó entonces el 1 de noviembre y a las 5:50am estaba yo en la estación del Virrey viendo cómo un camión cerrado no había bajado las bicicletas. Después supe que, en realidad, era un camión de más de 7 toneladas y que no tenía permitida la circulación en esa zona. Primer problema - y que hay que admitir que es falta de planeación del sistema. Algo a resolver.

Y… digamos que se resolvió: véase aquí:
Acto seguido, paso a ver las bicicletas cuando ya las pudieron comenzar a bajar del camión, y veo que las bicicletas podrían haber sido mejor elegidas. Paso a describir, con base en mi conocimiento personal y vivencial de otros sistemas, los elementos de las bicicletas que podrían mejorarse:
- El guardabarros es muy ancho y débil, y es altamente probable que interfiera con la rueda después de algunas horas de operación.

- Las llantas son de tamaño 26 x 1.95, y “tipo todoterreno”, lo cual genera mucho coeficiente de rozamiento y hace menos agradable usar la bicicleta (e implica mayor esfuerzo del usuario).

- No tienen “pata” para sostenerse en lugares donde no hay cicloparqueadero.

- No cumplen con lo requerido por el código de tránsito, donde claramente se requiere que “deben llevar dispositivos en la parte delantera que proyecten luz blanca, y en la parte trasera que reflecte luz roja.”

- Las bielas son de calidad muy inferior, lo cual hace altamente probable que se caigan o doblen después de poco tiempo.

- La bicicleta tiene un marco de hombre, tamaño de 17 pulgadas. Este marco no es recomendable, pues es la medida estándar para un hombre que mida entre 1.6 y 1.8 metros, cuando la estatura promedio de un bogotano es inferior a esta, sin mencionar la de una mujer. Además, siempre se ha reiterado que una bicicleta pública debe ser de barra baja (“tipo mujer”).

Después de analizar las bicicletas, salieron del camión las estaciones. Aquí hay varias cosas por discutir:
- Claramente no se había estudiado el espacio donde se ubicarían las estaciones, pues hubo por lo menos dos lugares donde se pensaron ubicar hasta llegar al sitio final.




- en el segundo lugar donde se ubicó la estación, no era claro cómo iban a ubicar las bicicletas en las estaciones (otro error de planificación). Al respecto se puede ver este video:
Ahora con respecto a la operación: en realidad fue difícil saber cómo operarían las bicicletas, pues no se nos dio la oportunidad de usarlas. Lo que sí fue claro fue que:
- Las bicicletas serían llevadas “por modos motorizados” entre estaciones, y tenían todos expresamente prohibido llevar las bicicletas montados. Esto, diría yo, es contradictorio con la esencia del sistema.

- Como ya habían indicado en el volante entregado y en la página web (ahora no accesible) de la Secretaría de Movilidad, solo será (o sería) permitido andar por la ciclorruta (el texto exacto es “Los recorridos de hacen únicamente en Ciclorruta (sic)”. Si entiendo bien, el mensaje que se está enviando a la ciudadanía es que las bicicletas son solamente para andar por ciclorruta? Esto, en realidad no lo entiendo y diría que es uno de los errores más grandes de esta prueba piloto y sugeriría que se revalúe.
- Dice la mencionada página que “El sistema solo debe ser usado por mayores de 16 años”. No entiendo esta regla para nada. ¿Por qué solo para mayores de 16? ¿Cuál sería el criterio? El mensaje que yo entiendo es “no ande en bicicleta sino hasta que tenga 16 años o más…”. No lo comparto.
- No he podido recibir una respuesta clara sobre las horas de operación. Las siguientes han sido las versiones que he oído:
— desde las 5am
— desde las 6am
— “vamos a ver, yo creo que 8am, hay que ver a qué horas llega la gente de TransMilenio”
— “No sabría decirte”
— …
La página web (no accesible) que tenían en el link que doy arriba decía que la operación era de 5am a 530pm. El volante que me entregaron dice (eso creo) que de 6am a 530pm. Es imprescindible tener información coherente al respecto.
Y lo último: a mediodía supe que la prueba ha sido aplazada… “tal vez hasta el jueves, después les avisamos”. cuasi-formalmente, una llamada de una persona de Secretaría de Movilidad respondió “HASTA NUEVA FECHA LES HAREMOS CONOCER A LA COMUNIDAD INTERESADA”…
Ahora, cómo han reaccionado los usuarios (y los fervientes promotores de una política de bicicletas en la ciudad)? Diría que existen las siguientes reacciones:
- El ciudadano del común ve esto con buenos ojos.
- Quien pregunta más de una vez por información recibe datos incoherentes y genera confusión
- Quien pide más información (como es de esperarse de un proyecto público que ha costado cientos de millones de pesos) y no la recibe, trata de elaborar sus propias hipótesis sobre cómo funciona, cómo se financiaría, cuánto ha costado, etc.
- Quién conoce sobre el tema, visita el sistema y hace preguntas clave, sale con más dudas de las que llegó, y tal vez con una que otra indicación de algunos personajes que le piden que “no sabotee la prueba” - esto lo oyó una persona quien hizo preguntas detalladas sobre la operación del sistema, y fue invitado a continuar su camino.
- Quien conoce sobre el tema, ha indagado al respecto, y quiere ayudar, escribe algo como esto y lo envía por varios medios para que lo conozcan.
Mucha suerte, quedo atento a comentarios.
Carlosfelipe Pardo
Director Ejecutivo
Fundación Despacio.
pardo < arroba > despacio.org
Publiqué una columna sobre la regulación de automóviles para tratar de apoyar lo que el Ministerio de Transporte está proponiendo.